Usuarios: invita a tu equipo y dale su propio acceso
(Categoría: Cuenta)
Es donde invitas a tu equipo para que cada persona entre con su propio usuario y su propio rol, en vez de compartir tu contraseña.
- Dejas de prestar tu contraseña. Quien se va, se va: le quitas el acceso sin cambiar nada tuyo.
- Sabes quién hizo qué. Cada factura, cada ajuste de inventario y cada anulación queda con el nombre de quien la hizo. Con la contraseña compartida, todo lo hizo "el dueño".
- Cada quien ve lo suyo. Tu cajero abre el POS y vende; no entra a la contabilidad ni a tus pagos.
- Se van sin dejarte fuera. Desactivar a alguien es un clic, y no toca nada más de tu cuenta.
Invitas por correo. A esa persona le llega un mensaje, acepta la invitación y crea su propia contraseña — tú nunca la ves. Desde ese momento entra con su correo.
Al invitar le asignas un rol, que es lo que decide qué puede hacer (ver la guía de Roles). Después puedes cambiárselo, y también darle un rol distinto por solución: Administrador en POS y Asistente en Contabilidad, por ejemplo.
Tu plan decide cuántos usuarios caben. Arriba a la derecha ves el contador —por ejemplo 1/3— con
cuántos llevas y cuántos permite tu plan. Las invitaciones enviadas y sin aceptar también ocupan sitio,
para que nadie se lleve la sorpresa de no poder entrar cuando acepte.
Si usas POS, además puedes limitar desde qué bodegas puede vender cada persona.
Video explicativo — próximamente
- A invitar a alguien y asignarle su rol.
- A ver y cambiar el rol de una persona, incluso por solución.
- A quitarle el acceso a alguien sin borrar su historial.
- A limitar desde qué bodegas puede vender.
Cómo llegar. En el menú lateral, Configuración → Usuarios y roles → Usuarios.
Invitar a alguien
- Pulsa + Invitar usuario.
- Escribe su Nombre y su Correo electrónico (los dos obligatorios). El Whatsapp es opcional y queda guardado como dato de contacto.
- En "Asigna un rol", elige uno. Cada opción trae su descripción debajo, para que no haya que adivinar.
- Pulsa Enviar invitación.
Mientras no la acepte, aparecerá en la lista como Pendiente. La invitación caduca a los 7 días; si se vence, vuelve a invitarla.
Ver y cambiar el acceso de alguien
- Pulsa el ojo al final de su fila.
- Se abre su ficha: correo, whatsapp, Rol y Rol por solución.
- Cambia el Rol en el desplegable — se guarda al elegir, sin botón.
- Para afinar por solución, cambia la que quieras. Déjala en "Mismo rol" para que use el general.
Filtrar la lista
Los botones de arriba filtran por rol y por estado. Todo los limpia.
Quitarle el acceso a alguien
En su ficha, pulsa Desactivar acceso. Deja de entrar de inmediato, pero su historial se conserva: las facturas que hizo siguen con su nombre. Para devolvérselo, Activar acceso.
Limitar sus bodegas (solo con POS)
En su ficha, pulsa Bodegas y marca desde cuáles puede vender.
- "Llegaste al límite de usuarios de tu plan". Cuenta también las invitaciones sin aceptar. Cancela alguna, desactiva a quien ya no esté, o sube de plan.
- No le llega la invitación. Que revise spam. Si no, vuelve a invitarla: la nueva invalida la anterior.
- "Ese correo ya tiene una cuenta en Vecipp". Esa persona ya existe; al aceptar se le vincula tu empresa y podrá cambiar entre las dos desde el selector de arriba.
- No puedo editar mi propio acceso ni el del dueño de la cuenta. Es a propósito: quitarte permisos a ti mismo por error te dejaría sin poder devolvértelos.
- Le cambié el rol y no le hace efecto. Sí le hace, en su siguiente clic — no necesita volver a entrar. Si sigue viendo algo, revisa si tiene un rol por solución distinto al general.
- La columna Soluciones muestra las 3 a todos. Son las soluciones que tiene contratadas tu empresa, no las de esa persona en concreto. Lo que decide qué ve cada quien es su rol.
- El Whatsapp se guarda pero no se usa para nada: no enviamos mensajes por ahí todavía.
- La columna "Soluciones" no es por persona, sino de la empresa.
- No se puede reenviar una invitación con un clic: hay que volver a invitar al mismo correo.
- No hay un botón para eliminar a alguien del equipo, solo para desactivarlo — a propósito, para no perder el rastro de lo que hizo.